Con mis amigas del gimnasio alquilamos una vieja casa en San Rafael, Mendoza. Al llegar, notamos que una de las habitaciones estaba helada y repleta de cuadros religiosos que transmitían una incomodidad espantosa. Decidimos dormir todas juntas en el living.  Esa noche soñé con una chica alta, morocha, que se acercaba a mí y me pegaba un grito aterrador. Al día siguiente, mientras cenábamos, miré hacia el pasillo y la vi: era la misma chica del sueño, parada en la puerta del baño, mirándome fijamente.  Me guardé el secreto por miedo a que me trataran de loca. Pero un año después, nos reunimos a tomar mates y mis amigas me confesaron algo que ocurrió esa misma noche en la casa y que me heló la sangre…
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Con mis amigas del gimnasio alquilamos una vieja casa en San Rafael, Mendoza. Al llegar, notamos que una de las habitaciones estaba helada y repleta de cuadros religiosos que transmitían una incomodidad espantosa. Decidimos dormir todas juntas en el living. Esa noche soñé con una chica alta, morocha, que se acercaba a mí y me pegaba un grito aterrador. Al día siguiente, mientras cenábamos, miré hacia el pasillo y la vi: era la misma chica del sueño, parada en la puerta del baño, mirándome fijamente. Me guardé el secreto por miedo a que me trataran de loca. Pero un año después, nos reunimos a tomar mates y mis amigas me confesaron algo que ocurrió esa misma noche en la casa y que me heló la sangre…

Mi nombre es Yara y me gustaría que todos los oyentes del canal puedan conocer una … Con mis amigas del gimnasio alquilamos una vieja casa en San Rafael, Mendoza. Al llegar, notamos que una de las habitaciones estaba helada y repleta de cuadros religiosos que transmitían una incomodidad espantosa. Decidimos dormir todas juntas en el living. Esa noche soñé con una chica alta, morocha, que se acercaba a mí y me pegaba un grito aterrador. Al día siguiente, mientras cenábamos, miré hacia el pasillo y la vi: era la misma chica del sueño, parada en la puerta del baño, mirándome fijamente. Me guardé el secreto por miedo a que me trataran de loca. Pero un año después, nos reunimos a tomar mates y mis amigas me confesaron algo que ocurrió esa misma noche en la casa y que me heló la sangre…Read more

Gustavo salió en su auto a las 3:50 PM para hacer una compra rápida en San Justo. Todo iba normal hasta que pasó frente a la fábrica Indiel: en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se oscureció por completo y las luces de la calle se encendieron. El día se había vuelto noche en un segundo.  Aterrado, frenó a un costado y miró el reloj. Pensó que habían pasado solo 5 minutos, pero ya eran las 6:32 PM. Dos horas de su vida habían desaparecido.  Desesperado, abrió la ventanilla y les gritó con todas sus fuerzas a las personas que caminaban por la vereda para pedirles ayuda. Pero nadie volteaba. Lo ignoraban por completo, como si él fuera un fantasma invisible…
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Gustavo salió en su auto a las 3:50 PM para hacer una compra rápida en San Justo. Todo iba normal hasta que pasó frente a la fábrica Indiel: en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se oscureció por completo y las luces de la calle se encendieron. El día se había vuelto noche en un segundo. Aterrado, frenó a un costado y miró el reloj. Pensó que habían pasado solo 5 minutos, pero ya eran las 6:32 PM. Dos horas de su vida habían desaparecido. Desesperado, abrió la ventanilla y les gritó con todas sus fuerzas a las personas que caminaban por la vereda para pedirles ayuda. Pero nadie volteaba. Lo ignoraban por completo, como si él fuera un fantasma invisible…

Ahí quedé chocado, quedé helado, helado totalmente. Me apoyé en en mi auto, me apoyé en … Gustavo salió en su auto a las 3:50 PM para hacer una compra rápida en San Justo. Todo iba normal hasta que pasó frente a la fábrica Indiel: en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se oscureció por completo y las luces de la calle se encendieron. El día se había vuelto noche en un segundo. Aterrado, frenó a un costado y miró el reloj. Pensó que habían pasado solo 5 minutos, pero ya eran las 6:32 PM. Dos horas de su vida habían desaparecido. Desesperado, abrió la ventanilla y les gritó con todas sus fuerzas a las personas que caminaban por la vereda para pedirles ayuda. Pero nadie volteaba. Lo ignoraban por completo, como si él fuera un fantasma invisible…Read more

En 1993, volviendo a pie del cementerio de Navarro, una familia muerta de sed paró en una vieja despensa de campo. Los atendió una pareja de ancianos muy amables que les vendió una Coca-Cola helada y les regaló un pan casero recién horneado por ser sus “últimos clientes”.  Al llegar a la casa de sus tíos del pueblo, les contaron la experiencia. Los tíos, pálidos, les aseguraron que en esa ruta no había ninguna despensa. Tras una fuerte discusión, los hombres volvieron al lugar esa misma noche para comprobarlo.  Al regresar estaban blancos del susto: el almacén existía, pero llevaba más de 20 años completamente abandonado. Al día siguiente, el hijo menor fue en bicicleta a revisar el lugar y encontró el envase de vidrio que habían usado el día anterior…
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En 1993, volviendo a pie del cementerio de Navarro, una familia muerta de sed paró en una vieja despensa de campo. Los atendió una pareja de ancianos muy amables que les vendió una Coca-Cola helada y les regaló un pan casero recién horneado por ser sus “últimos clientes”. Al llegar a la casa de sus tíos del pueblo, les contaron la experiencia. Los tíos, pálidos, les aseguraron que en esa ruta no había ninguna despensa. Tras una fuerte discusión, los hombres volvieron al lugar esa misma noche para comprobarlo. Al regresar estaban blancos del susto: el almacén existía, pero llevaba más de 20 años completamente abandonado. Al día siguiente, el hijo menor fue en bicicleta a revisar el lugar y encontró el envase de vidrio que habían usado el día anterior…

Si vos conoces la zona de Navarro, esta historia te va a interesar. Y si no, … En 1993, volviendo a pie del cementerio de Navarro, una familia muerta de sed paró en una vieja despensa de campo. Los atendió una pareja de ancianos muy amables que les vendió una Coca-Cola helada y les regaló un pan casero recién horneado por ser sus “últimos clientes”. Al llegar a la casa de sus tíos del pueblo, les contaron la experiencia. Los tíos, pálidos, les aseguraron que en esa ruta no había ninguna despensa. Tras una fuerte discusión, los hombres volvieron al lugar esa misma noche para comprobarlo. Al regresar estaban blancos del susto: el almacén existía, pero llevaba más de 20 años completamente abandonado. Al día siguiente, el hijo menor fue en bicicleta a revisar el lugar y encontró el envase de vidrio que habían usado el día anterior…Read more

Gustavo viajaba con su familia por la ruta 90 hacia Alcorta, Santa Fe. Un trayecto de rutina que siempre les tomaba 40 minutos. Pero esa noche, la realidad se distorsionó por completo: la ruta cambió, el auto fallaba y aparecieron lugares que no existían, como una estación de peaje de la nada.  Tras 3 horas de viaje, lograron llegar. Al día siguiente, Gustavo decidió regresar por el mismo camino para buscar respuestas.  Al pasar por el lugar del peaje, no había nada. Y la reluciente estación de servicio donde habían cargado combustible la noche anterior, ahora estaba completamente en ruinas, abandonada desde hacía años...
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Gustavo viajaba con su familia por la ruta 90 hacia Alcorta, Santa Fe.

Un trayecto de rutina que siempre les tomaba 40 minutos.

Pero esa noche, la realidad se distorsionó por completo: la ruta cambió, el auto fallaba y aparecieron lugares que no existían, como una estación de peaje de la nada.

Tras 3 horas de viaje, lograron llegar.

Al día siguiente, Gustavo decidió regresar por el mismo camino para buscar respuestas.

Al pasar por el lugar del peaje, no había nada.

Y la reluciente estación de servicio donde habían cargado combustible la noche anterior, ahora estaba completamente en ruinas, abandonada desde hacía años.

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Decime, ¿qué harías vos si vas por la ruta con tu auto junto con tu familia … Gustavo viajaba con su familia por la ruta 90 hacia Alcorta, Santa Fe.<p> Un trayecto de rutina que siempre les tomaba 40 minutos.<p> Pero esa noche, la realidad se distorsionó por completo: la ruta cambió, el auto fallaba y aparecieron lugares que no existían, como una estación de peaje de la nada.<p> Tras 3 horas de viaje, lograron llegar.<p> Al día siguiente, Gustavo decidió regresar por el mismo camino para buscar respuestas.<p> Al pasar por el lugar del peaje, no había nada.<p> Y la reluciente estación de servicio donde habían cargado combustible la noche anterior, ahora estaba completamente en ruinas, abandonada desde hacía años.<p>.<p>.<p>Read more