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Con mis amigas del gimnasio alquilamos una vieja casa en San Rafael, Mendoza. Al llegar, notamos que una de las habitaciones estaba helada y repleta de cuadros religiosos que transmitían una incomodidad espantosa. Decidimos dormir todas juntas en el living. Esa noche soñé con una chica alta, morocha, que se acercaba a mí y me pegaba un grito aterrador. Al día siguiente, mientras cenábamos, miré hacia el pasillo y la vi: era la misma chica del sueño, parada en la puerta del baño, mirándome fijamente. Me guardé el secreto por miedo a que me trataran de loca. Pero un año después, nos reunimos a tomar mates y mis amigas me confesaron algo que ocurrió esa misma noche en la casa y que me heló la sangre…

Mi nombre es Yara y me gustaría que todos los oyentes del canal puedan conocer una serie de experiencias que tuve en los últimos años, experiencias que no son una novedad para mí, porque muchas veces he sentido diferentes cosas e incluso pienso que lo paranormal me sigue de alguna forma.

Aunque lo más interesante de lo que quiero compartir es que no fui solo yo, entiendo que si fuera así pueden generarse dudas, sino que hubo más testigos que ratifican los hechos dejando cualquier duda que pueda plantearse.

Eh, pero fue algo muy sorprendente para mí porque fue la primera vez que tuve una experiencia tan vívida y tan quizás tan fuerte en contacto con el mundo espiritual, porque siempre fui a escuchar ruidos quizás o ver sombras y esas cosas, pero no nada definido.

Para comprender esta primera experiencia tenemos que situarnos en San Rafael, provincia de Mendoza.

Habíamos planeado con un grupo de amigas del gimnasio un fin de semana juntas a este destino.

Hacía tiempo que veníamos pensándolo, pero por cuestiones de tiempo, trabajo y estudios no lográbamos coordinar todas hasta que finalmente sí lo hicimos.

El viaje fue realmente hermoso, sin ningún problema.

Lo extraño se dio cuando llegamos al lugar que habíamos alquilado.

Era una casa que una de mis amigas había conseguido por Airvinby.

Cuando llegamos nos encontramos con que no había nadie para recibirnos.

Ya habíamos pagado parte del monto y fue una sorpresa llegar y que no haya nadie.

Pero para sumarle algo más, la casa se alejaba bastante de lo publicado.

Se la veía bastante abandonada.

Lo primero que pensamos lógicamente fue que nos habían estafado, que no había nadie.

Empezamos a tocar tiembro a los vecinos y efectivamente sí, la casa era de de una señora que la solía alquilar, pero hacía bastante tiempo que no la estaba alquilando.

Nadie sabía por qué y nadie sabía eh la señora dónde estaba hasta que encontramos una vecina de la casaante que si tenía el teléfono y que nos hizo el favor de llamarla y decirle que nosotras estábamos esperando y que habíamos alquilado la casa por la aplicación.

Bueno, la cuestión fue que después de una hora y pico apareció la señora en cuestión con su sobrino y nos pidió disculpas que había sido todo un malentendido porque ella, hasta donde recordaba, dijo que había sacado la casa de la aplicación y que la casa hacía tiempo que no estaba en alquiler para huéspedes, pero nosotras la habíamos alquilado y nos habían aceptado como la reserva, etcétera.

Entonces ahí ya la cosa empezó extraña, pero bueno, tampoco nos detuvimos mucho en la en eso porque la mejor con la señora nos abrió la casa, la casa estaba como arreglándose, estaban arreglando cosas de la casa, entonces había escaleras de de obra, había polvo.

Nos pidió disculpas por no tener la casa quizás en las condiciones que le hubiera gustado, pero realmente que no sabía que nosotras íbamos básicamente.

Le dijimos que no había problema, tampoco íbamos tantos días como para detenernos en una discusión o tener algún problema.

Así que dijimos que no pasaba nada y eh bueno, después de la explicación que nos dio, nos mostró la casa.

La casa era muy linda, era una casa de muchos años.

La verdad es que no le pregunté cuántos años tenía la casa y no se me ocurrió en ese momento eh consultárselo, pero se notaba que tenía unos cuantos años.

Honestamente y dejando de lado el tema del polvo y los materiales de obra, la casa era realmente linda.

Se notaba que tenía muchos años, pero a su vez se notaba también que todo estaba en un proceso de reforma para dejarla mucho mejor aún y acondicionada para recibir personas.

Los ambientes eran lindos, puntualmente la cocina era luminosa, pero fue en el segundo piso que algo, al menos a mí, me llamó la atención.

Si bien todas las habitaciones tenían la misma orientación y características, puntualmente una de ellas era distinta.

Estaba mucho más fría que el resto.

Estaban cerradas y eso, por supuesto, ayuda a que el ambiente se mantenga así.

Pero todas lo estaban y fue tan marcado el descenso de temperatura que realmente me impresionó.

Pero bueno, hay que reconocer que esto podría tener una explicación lógica si uno quisiera.

Pero otra cosa que llamó la atención de esta habitación fue que solo en este cuarto había muchos cuadros religiosos.

Era el único lugar de la casa donde había.

en las cuatro paredes estaba lleno y coincidimos en que no era cómodo estar ahí, no solo por el frío, sino que estas imágenes religiosas no generaban justamente paz, sino todo lo contrario.

Era una incomodidad enorme.

Parecía más una película de terror.

No sé, no nos sentíamos cómodas.

Tomamos la decisión de bajar los colchones y tirarlos todos en el living.

La primera noche, la verdad es que dormimos casi todas bastante bien, excepto una de mis amigas que no pudo dormir, pero quizás por cuestiones de que no se sentía cómoda o por lo que sea, yaella nunca hasta hasta en su momento nunca dijo nada raro, pero como que le costó muchísimo conciliar el sueño, pero todas las demás estábamos tan cansadas que la verdad es que nos desmayamos prácticamente del sueño que teníamos.

La segunda noche fue que tuve quizás mi primera experiencia paranormal, que en realidad fue un sueño, pero sin dudas estuvo relacionado a lo que pasó después.

Esa noche, en este sueño, me encontraba en esa misma casa y me encontré con alguien, con una chica alta, morocha, de pelo largo y estaba frente a mí.

Simplemente nos estábamos mirando mutuamente.

De repente, ella comenzó a caminar muy despacito hacia mí y cuando estaba extremadamente cerca, a centímetros no más, abre su boca y grita.

Fue un grito espantoso.

En ese momento me desperté muy sobresaltada.

No pude olvidar a esta chica ni tampoco el sueño, pero así todo lo tomé como lo que fue un sueño y nada más.

Muchas veces se sueña con situaciones o incluso con personas que no conocemos y no sabemos por qué y esto no sale de lo común de cualquier persona.

La última noche fue que nuevamente se dio algo raro y todo comenzó a conectarse.

Estábamos todas en el living comiendo algo y fue en ese momento que levanto la vista y veo en el pasillo, justo en el marco de la puerta del baño, a una persona que en un primer momento me confundí pensando que era una de mis amigas, pero no, porque ella estaba ahí comiendo a mi costado.

Todas estábamos ahí.

Miré otra vez y aunque pueda parecer realmente una locura, ahí parada estaba esta chica alta, morocha y que me estaba mirando fijamente con una expresión seria, bastante fea.

Era la misma que había visto en mi sueño la noche anterior.

Miré a mis amigas para asegurarme que alguien más estaba viendo lo mismo que yo, pero estaban todas en otra cosa.

Y cuando volví la vista al baño, no estaba más.

Y a ver, ¿esto fue una alucinación o me quedé sugestionada por el sueño, tal vez podría ser perfectamente posible, lo tengo claro, pero esperá porque la cuestión se pone mucho más interesante.

Hasta ese momento me quedé con la duda y, por supuesto, con esa horrible sensación de haber visto algo tan extraño, tan real y tan incómodo.

Y pensaba que solo yo lo había vivenciado, pero no fue así.

Eh, también quisiera agregarte que yo esto vuelvo y a las chicas no se los dije nunca porque pasó y el tiempo y sí se lo conté a mi familia, se los compartí y también a una compañera del trabajo que también es una persona muy sensible a estas cosas y y bueno, le compartí todo lo que me había pasado y me sentí escuchada y comprendida porque dio, bueno, todavía estaba claseando a cualquiera, pero pero no como que yo realmente había visto eso, estaba segura, yo no no no estaba no estaba tomada, no estaba nada.

O sea, yo lo había visto con total claridad.

No va a ser cosa que después de un año nosotras tenemos un lugar al que vamos todos los años, hacemos un día de de campo, por así decirlo, y al año de ese viaje estábamos todas reunidas tomando mates en en el lugar que estábamos pasando el día y sacamos estábamos haciendo un juego de unas cartas con preguntas y bueno, había una que hablaba sobre sobre el tema espiritual, no sé qué y bueno, sale el tema de yo saco el tema finalmente de lo que me había pasado, eh, en en la casa en San Rafael y dos de mis amigas se miran y me cuentan que ellas había una de las noches que no se acuerdan si fue la primera, si fue la segunda o la tercera, no recuerdan bien, habían escuchado que había alguien bañándose, pero era, no sé, la madrugada, tipo, no sé bien el horario, ellas no se lo acuerdan, pero era era la madrugada, estábamos todas durmiendo, entonces las dos escucharon y las dos se levantaron a mirar a ver quién se estaba bañando porque las dos tuvieron el mismo sonido al mismo tiempo, pero estábamos todas acostadas y miraron el baño y no había nadie en el baño y y bueno, eso me lo contaron un año después y y bueno, todas expusimos que algunas sí, otras no.

Yo supongo que las que somos más sensibles sí, habíamos sentido como cosas raras en esa casa y bueno, ya escuchar lo que mis amigas me contaron de que ellas también escucharon que había alguien bañeándose fue como una confirmación para mí que que lo que había visto podía ser tranquilamente eh real.

En agosto del 2025 nos fuimos con mi pareja a la costa, a una casa familiar que le perteneció a su abuelo, una persona que no fue tan buena, por lo que sé, al menos en el ámbito familiar no lo fue.

No sé si esto tendrá que ver o no con lo que nos pasó.

Cabe resaltar que mi pareja no creía en absolutamente nada paranormal y cada vez que estos temas salían en alguna charla, él siempre se mantenía escéptico y dentro de la racionalidad.

Pero después de este viaje, algo en él cambió, porque justamente fue testigo de una serie de situaciones que no pudo responder, que no podía razonar porque simplemente no había una respuesta lógica.

La segunda noche estábamos preparando un asado, teníamos la mesa preparada adentro en la cocina y donde también habíamos dejado un parlante inalámbrico en el medio de la mesa de un tamaño mediano.

Lo dejamos ahí para escuchar música.

justamente un detalle muy pero muy importante.

En ese momento estaba apagado y fue mientras estábamos en la parrilla que escuchamos un ruido adentro.

Fue un golpe bastante raro y fuerte.

Inmediatamente mi novio fue por adelante para intentar ver si alguien se había metido por ahí.

No sería nada imposible.

Y mientras tanto, yo fui por la puerta de atrás, por donde estábamos justamente entrando y saliendo constantemente.

Resultó ser que en el frente estaba todo bien, es decir, cerrado y normal.

En la parte de adentro todo estaba correcto, no había señales que algo haya pasado, pero insisto con algo, el golpe que escuchamos fue tan fuerte como si algo pesado se hubiese caído al piso, que realmente nos llamó la atención.

Al no encontrar nada, volvimos a la parrilla y no pasaron más de unos dos o tres minutos quizás y otra vez escuchamos este mismo golpe.

Entramos y fue realmente curioso lo que pasó.

Cuando llego a la cocina, me encuentro con el parlante que como dije estaba en el medio de la mesa, apoyado como siempre con los platos, los vasos y varias cosas más a su alrededor.

Ahora este parlante estaba en el piso y me gustaría que entienda todo el que esté escuchando esto, que si bien puede parecer una tontería, algo se cayó y es casi normal que así suceda, puede pasar, pero lo raro fue que dónde estaba y cómo estaba apoyado este aparato caerse era totalmente imposible.

Cuando vimos esto, no supimos qué decir, aunque mi reacción, lo reconozco, fue de risa, porque por primera vez mi pareja estaba presenciando algo que al menos de forma razonable no tenía respuesta.

La cuestión fue que dos noches más adelante, durante la madrugada, primero escuché un golpe fuertísimo en la cocina, mucho más fuerte que el anterior.

Mi pareja dormía sin enterarse de nada, algo normal.

Así que me levanté, fui a la cocina con un miedo tremendo y no había nada, todo estaba en orden, las ventanas y las puertas cerrada.

Sin embargo, el ruido vino desde ahí, sin dudas.

Lo más interesante fue que cuando vuelvo al dormitorio, mi pareja estaba despierto, sentado en la cama y me mira con una expresión de sorpresa total.

Tenía los ojos abiertos como nunca.

Y cuando le pregunté si había escuchado el ruido, me dice que no, pero que abrió los ojos y en el marco de la puerta donde yo estaba parada justamente había visto una sombra negra altísima que desapareció cuando prendió el velador, pero que no tenía dudas de haberla visto ahí.

Ese viaje fue el que hizo que él comience a creer y a no subestimar ciertas historias que muchas veces parecen fantasía porque lo paranormal está y nunca sabes cuándo puede presentarse.

Y después lo que pasó en esas vacaciones también, que para mí también tiene que ver con que yo estaba bastante movilizada por estas cosas y me quedé muy muy muy sensible y esto fue loquísimo.

Habíamos ido a ver una película nosotros estábamos en Mar del Tuyu habíamos ido a ver una película a San Bernardo y estábamos volviendo.

Habíamos ido a la noche, era tarde ya, y estábamos volviendo de San Bernardo de vuelta a nuestra casa y veníamos por la ruta, eh, y tenía estaba era totalmente oscuro y estaban las luces de de la ruta, pero había tramos en los que no había mucha luz y los dos lo vimos con las luces del auto, un short que se reflejó adelante nuestro y era una persona que estaba cruzando.

Yo le dije, lo llamé por su nombre y le dije, “Cuidado.

” Y él me dijo, “Sí, sí, sí, lo vi, lo vi.

” Y él empezó a frenar mirando para atrás de que no venga ningún auto y prende las luces altas y cuando prende las luces altas nos damos cuenta de que no había nadie.

Entonces los dos nos quedamos, le digo, “¿Lo viste?” Y me dice, “Sí, lo vi.

” Y no hablamos por un rato largo porque había sido, o sea, no lugar a dudas lo que habíamos visto.

Era una persona que estaba cruzando y se habían reflejado los shorts con la luz del auto.

Eh, y cuando prendimos las luces altas para verlo bien, no había nadie.

Y la verdad es que volvimos en el auto, yo con los pelos tipo con piel de pollo, eh, él sin hablar y le digo, cuando llegamos le digo, “¿Qué sentía? Que cómo que que qué pensaba que había visto y me dice, no.

” Me dice, “Bueno, vimos lo que vimos.

” Era una persona, era una persona cruzando.

Digo, “Pero vos lo viste tan claro como yo,” me dice, “Sí, sí, yo me asusté.

” De hecho, él se había asustado y había empezado a frenar porque casi nos lo llevamos puesto.

Amigos, muchas gracias por llegar al final.

Me gustaría saber qué opinan sobre estas experiencias, que si bien no son impresionantes como en otros casos, no me canso de decir que muchas veces lo más sutil es la prueba más concreta sobre la existencia de que hay algo más que nos acompaña sin que nos demos cuenta.

Nos vemos en unos días y ahora sí, les mando un fuerte abrazo a todos.

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