Posted in

“Lo difícil es extraer cuerpos”: rescatista colombiano cuenta experiencia en rescates de Venezuela

El Precio Invisible del Heroísmo: La Historia de los Rescatistas Colombianos en Venezuela
thumbnail

Sesenta y cuatro rescatistas colombianos llegaron a La Guaira con una misión clara: salvar vidas. Lo que encontraron fue una realidad mucho más compleja y devastadora de la que imaginaban. El Sargento Yes Castellano, integrante del grupo USAR COL 1, es uno de esos héroes silenciosos cuya historia merece ser contada no solo porque revela la magnitud del desastre, sino porque expone el costo emocional y psicológico que pagan quienes dedican sus vidas a rescatar a otros. Su testimonio es un viaje al corazón de la tragedia, pero también es un viaje al corazón de la humanidad, a esa parte de nosotros que nos impulsa a ayudar incluso cuando sabemos que el resultado probablemente será devastador.

Durante once días de operaciones en La Guaira, el grupo USAR COL 1 fue asignado a treinta y uno puntos de intervención diferentes. Treinta y uno. Esos números pueden parecer solo estadísticas, pero cada uno representa un edificio colapsado, una familia desesperada, una esperanza de encontrar a alguien con vida. Sin embargo, la realidad que enfrentó el Sargento Castellano y su equipo fue brutal: de esos treinta y uno puntos, solo en uno lograron encontrar a una persona con vida. Solo una. Un niño de once años llamado Moisés, cuyo rescate se convirtió en el único rayo de luz en once días de oscuridad casi total. En los treinta puntos restantes, la misión no fue rescatar, sino recuperar. La misión fue extraer cuerpos, identificar víctimas, entregar malas noticias a familias que esperaban milagros.

Cuando el Sargento Castellano dice “hicimos lo que pudimos”, esas palabras cargan un peso que es difícil de comprender para quienes no han estado en una situación similar. No es una excusa, es una aceptación de la realidad de los límites humanos. Es la voz de alguien que ha hecho todo lo posible, que ha trabajado hasta el agotamiento, que ha arriesgado su vida, pero que aún así se enfrenta a la realidad de que no fue suficiente. Es la voz de alguien que tuvo que elegir entre seguir buscando y preservar la seguridad de su equipo. Es la voz de alguien que tuvo que decirle a una madre que su hijo no sobreviviría.
Venezuela earthquakes: IFAW supports emergency animal response

Lo que emerge del testimonio del Sargento Castellano es una comprensión profunda de los desafíos emocionales que enfrentan los rescatistas. Estos no son robots programados para ejecutar tareas. Son seres humanos con emociones, con familias propias, con sus propios traumas y miedos. Cada cuerpo que extraen de los escombros es una historia de dolor. Cada familia a la que tienen que entregar malas noticias es un recordatorio de su propia vulnerabilidad. Cada decisión de abandonar un sitio porque es demasiado peligroso para continuar es una carga emocional que cargarán por el resto de sus vidas.

El Sargento Castellano ocupaba un rol especial dentro del equipo USAR COL 1. Además de ser rescatista, era el especialista en psicología de emergencia del grupo. Esto significa que no solo tenía que lidiar con sus propias emociones, sino que también tenía que ser el soporte emocional para sus compañeros. Tuvo que realizar múltiples sesiones de apoyo psicológico para ayudar a los miembros del equipo a procesar lo que estaban viendo, para ayudarlos a mantener la estabilidad mental necesaria para continuar trabajando, para ayudarlos a no sucumbir a la depresión y el trauma. Es una responsabilidad enorme, una carga que va mucho más allá de lo que la mayoría de las personas puede imaginar.

Uno de los momentos más desgarradores que describe el Sargento Castellano es cuando tuvo que rechazar la súplica de una madre que pedía que su equipo extrajera el cuerpo de su hijo de entre los escombros. Las condiciones eran demasiado peligrosas. El edificio podría colapsar. Otros cuerpos podrían quedar enterrados más profundamente. Arriesgar las vidas de los rescatistas para recuperar un cuerpo ya fallecido no era una decisión racional. Pero ¿cómo explicas eso a una madre? ¿Cómo le dices que su hijo permanecerá bajo los escombros un poco más, que tendrá que esperar, que el equipo no puede hacer lo que ella está pidiendo? Esos son los momentos que definen el trabajo de un rescatista, esos son los momentos que dejan cicatrices emocionales permanentes.
Search for people trapped under rubble continues in Venezuela's La Guaira

La realidad de la operación de USAR COL 1 en La Guaira refleja una verdad incómoda sobre los desastres naturales: a menudo, los rescatistas llegan demasiado tarde. No porque no se hayan movilizado rápidamente, sino porque la naturaleza no espera. El terremoto ocurrió, los edificios colapsaron, las personas murieron en los primeros segundos. Cuando los rescatistas llegan, muchas veces lo que encuentran no son sobrevivientes esperando ser salvados, sino cuerpos que necesitan ser identificados y entregados a sus familias. Es una realidad que contrasta fuertemente con la imagen de rescate heroico que vemos en las películas.

El Sargento Castellano enfatiza la importancia de la preparación técnica y profesional. Los rescatistas de USAR COL 1 son profesionales altamente entrenados, con años de experiencia en operaciones de búsqueda y rescate. Conocen los protocolos, entienden los riesgos, saben cómo trabajar de manera segura en ambientes peligrosos. Pero incluso con toda esa preparación, incluso con toda esa experiencia, la magnitud del desastre en La Guaira los superó. No porque fueran incompetentes, sino porque simplemente no había suficientes rescatistas, no había suficiente equipo, no había suficiente tiempo.

Lo que el testimonio del Sargento Castellano revela es también la importancia de la preparación a nivel nacional. Los países necesitan tener sus propios equipos de rescate bien entrenados y equipados, porque cuando ocurre un desastre de esta magnitud, la ayuda internacional, aunque valiosa, no es suficiente. Los rescatistas locales son los que llegan primero, los que trabajan durante más tiempo, los que cargan con el peso emocional más pesado. Y si no están adecuadamente preparados, si no tienen los recursos necesarios, entonces el costo en vidas humanas será mucho mayor.
Hotel Santuario La Llanada

El viaje emocional del Sargento Castellano durante esos once días fue una montaña rusa. Comenzó con esperanza, con la creencia de que podrían salvar vidas. Esa esperanza se fue erosionando con cada sitio donde no encontraban sobrevivientes. Se transformó en resignación, en la aceptación de que la mayoría de las personas que buscaban probablemente ya estaban muertas. Pero esa resignación nunca se convirtió en apatía. Cada cuerpo que recuperaban era tratado con respeto y dignidad. Cada familia que recibía malas noticias era acompañada en su dolor. El equipo continuó trabajando, continuó buscando, continuó intentando hacer una diferencia, incluso cuando sabían que esa diferencia sería pequeña.

Lo que hace especialmente valioso el testimonio del Sargento Castellano es su honestidad sobre los desafíos psicológicos. No pretende que el trabajo fue fácil. No pretende que no fue traumático. Reconoce que ver treinta cuerpos en once días deja una marca. Reconoce que las imágenes de esos cuerpos, las historias de esas familias, permanecerán con él por el resto de su vida. Pero también reconoce que el trabajo tenía sentido, que aunque solo pudieron salvar una vida, esa vida salvada importaba. Que aunque tuvieron que recuperar treinta cuerpos, esos cuerpos fueron devueltos a sus familias con dignidad, permitiendo que los seres queridos pudieran despedirse adecuadamente.

El mensaje del Sargento Castellano a la audiencia es profundo y multifacético. Por un lado, enfatiza la importancia de la preparación técnica y la inversión en recursos de emergencia. Los países deben estar preparados para desastres de esta magnitud, deben tener equipos bien entrenados y equipados, deben tener protocolos claros. Por otro lado, su mensaje es más personal, más humano. Nos recuerda que la vida es frágil, que nuestros seres queridos pueden ser arrebatados de nosotros en un instante, que debemos valorar cada momento que pasamos con ellos. Es un mensaje que trasciende la noticia del desastre y toca algo más profundo en nosotros.
Terremotos en Venezuela: el gobierno confirmó 2954 muertos y 16.592 heridos | TN

La historia de USAR COL 1 en La Guaira es también una historia de solidaridad internacional. Sesenta y cuatro rescatistas colombianos dejaron sus hogares, dejaron a sus familias, se expusieron a peligros personales, para ayudar a personas que no conocían en un país vecino. Eso es un acto de humanidad que merece ser reconocido y valorado. No es un acto político, no es un acto de propaganda. Es simplemente un acto de seres humanos ayudando a otros seres humanos en su momento de mayor necesidad.

El Sargento Castellano y sus compañeros de USAR COL 1 regresaron a Colombia con historias que nunca olvidarán, con experiencias que los marcaron para siempre, con la certeza de que hicieron todo lo que estuvo en su poder. Salvaron una vida. Recuperaron treinta cuerpos. Acompañaron a treinta familias en su dolor. Dieron todo lo que tenían para dar. Y aunque eso puede parecer poco cuando se compara con la magnitud de la tragedia, es en realidad todo lo que cualquier ser humano puede hacer: lo mejor que puede, con los recursos que tiene, en las circunstancias que enfrenta.
Rescatistas panameños y perros K-9 buscan sobrevivientes entre los escombros en Venezuela

La entrevista con el Sargento Castellano no es solo una noticia sobre un desastre natural. Es un testimonio sobre la fortaleza humana, sobre la capacidad de las personas para enfrentar lo inimaginable, sobre el costo invisible del heroísmo. Es una historia que nos recuerda que detrás de cada rescate hay una persona, que detrás de cada cuerpo recuperado hay un rescatista que cargará esa imagen por el resto de su vida, que detrás de cada decisión difícil hay un profesional que está haciendo lo mejor que puede en circunstancias imposibles. Y es una historia que merece ser escuchada, recordada y valorada.

Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.