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Gustavo salió en su auto a las 3:50 PM para hacer una compra rápida en San Justo. Todo iba normal hasta que pasó frente a la fábrica Indiel: en un abrir y cerrar de ojos, el cielo se oscureció por completo y las luces de la calle se encendieron. El día se había vuelto noche en un segundo. Aterrado, frenó a un costado y miró el reloj. Pensó que habían pasado solo 5 minutos, pero ya eran las 6:32 PM. Dos horas de su vida habían desaparecido. Desesperado, abrió la ventanilla y les gritó con todas sus fuerzas a las personas que caminaban por la vereda para pedirles ayuda. Pero nadie volteaba. Lo ignoraban por completo, como si él fuera un fantasma invisible…

Ahí quedé chocado, quedé helado, helado totalmente.

Me apoyé en en mi auto, me apoyé en eh con los brazos en en el volante y cuando estoy pasando digo, “Esto no puede ser, esto no puede ser.

” Acá algo pasó.

Entonces agarré y yo ya empecé a sentir algo, ya empecé a sentir un zumbido, ya empecé a sentir cosas extrañas.

A mí digo, algo extraño pasó cuando paso por adelante de la fábrica Indiel.

Justo acá empezó todo en esta casa.

Y Barriola Barriola del lado de Tablada todo.

Vas a escuchar a continuación una experiencia muy llamativa y que me hizo recordar inevitablemente a un caso publicado hace un tiempo en el canal.

Honestamente, creo que la persona que envió esto no conoce este caso porque lo hubiese mencionado, pero de todas formas le pregunté y su respuesta la vas a escuchar en un minuto.

Este caso llama la atención porque lo que pasó fue muy similar [música] a lo que tres personas vivieron mientras se dirigían a un club barrial de la misma zona.

Estoy hablando de Villa Insuperable, pegado a Capital Federal, tal vez sepas cuál es.

Pero si no lo recordás, te sugiero que escuches este, el de hoy, y después vayas al otro para darte cuenta que es impresionante la coincidencia, como si efectivamente la zona en general tiene algo que no se puede explicar.

Voy a dejarte el link en un comentario fijado en la descripción y también al final de este video te va a aparecer como una tarjeta para que puedas ir directamente al video sin perder tiempo.

Te voy a contar mi experiencia, como es la primera vez que llamo y no me sentí con las ganas de compartir porque me hasta ahora me sentía egoísta porque tuve muchas experiencias y me gusta sentir las experiencias de de la gente y sé que es real todo porque aparte estudié el tema.

Bueno, el tema es e eh y bueno, quería compartir por lo menos algo de lo que me pasó a mí, a ver si le pasó a otra persona.

Y bueno, el eh y fue así.

Eh, esto ocurrió 7 de junio del 2016, 10 años atrás.

Soy de la zona de Villa Insuperable, pegado a Villamadero y aquella tarde tenía que ir a hacer una compra a una casa de repuestos en San Justo.

Cerraban a las 6 de la tarde, por lo tanto tenía mucho tiempo para ir con tranquilidad.

Son unos 25 a 30 minutos con el auto como máximo de ida y lo mismo de vuelta.

Te pido que prestes atención a esto.

Cuando salí eran las 3:50 de la tarde.

El día estaba nublado, pero bastante lindo y salí sin absolutamente ningún problema.

Tomé avenida Crovara, después Avenida San Martín y aprovechando que estaba pasando por ahí, decidí girar en Reconquista.

Hice esto porque un amigo me había comentado que había un Fiat 147 abandonado y como yo tengo uno justamente me lo dijo para ver si había algún repuesto que pueda sacar.

La verdad es que pasé, miré el auto al que ya no le quedaba prácticamente nada, por lo tanto, ni siquiera frené y seguí camino.

Para ese entonces eran prácticamente las 4 de la tarde, incluso un poquito menos me animaría a decirte.

Y acá es donde lo extraño comenzó a pasar de una manera impresionante.

Y a ver, desde donde estaba el auto abandonado en la calle Reconquista hasta Avenida San Martín tenía unas pocas cuadras y fue simplemente dar la vuelta en la esquina, hacer una cuadra, doblar en Pedro Goyena y retomar para Avenida San Martín.

Es decir, que no hubo prácticamente pérdida de tiempo.

Sin embargo, unos metros antes de llegar a la avenida San Martín, miro el reloj y eran las 4:30 de la tarde.

¿Te das cuenta que ahí comenzó todo? O más bien pasó algo que no me di cuenta y ya no había vuelta atrás.

El auto lo vi a las 4, como te comenté, no frené y continué camino, despacio, pero sin detenerme.

Y según el reloj y el teléfono, que también lo tenía encima, tardé 30 minutos o un poco más en hacer unas cinco o seis cuadras sin tránsito, sin ningún problema y sin que yo me dé cuenta que algo estaba pasando.

Aparte estamos hablando de un lugar que conozco a la perfección.

nací en esta zona, en este barrio, y por lo tanto no me perdí ni me confundí de calle.

Así que ahí, como te dije, comenzó una de las tardes más increíbles y desconcertantes de toda mi vida.

La verdad es que en ese momento lo tomé como una simple confusión mía, que había visto mal el reloj, que quizás salí más tarde y simplemente eso, no había pasado nada extraño, ¿eh? Y yo sabía que hasta San Justo y más o menos unas media hora, media hora de y vuelta como máximo se puede ir una hora.

Volví, agarré urgente San Martín, dije, “No puede ser, empecé a apurar, yo soy de andar despacio, pero empecé a apurar un poco.

Cinco, cinco cuadras o seis cuadras más adelante yo tenía que doblar a la izquierda para el lado de Tablada por la zona de, no sé, la calle antes de de la Indiel, de la fábrica Indiel, que es donde pasó todo antes de la Indiel.

Dije, yo me pongo por adentro, hago eh me voy hasta la avenida Bransen, hasta la calle Bransen con que son unos 15 20 cuadras para el lado de Tablada y de ahí salgo a Provincias Unidas, Provincias Unida, ruta 3 y después doblo otras 20 cuadras y ya estoy en la Casa de Repuesto ahí en San Justo.

al margen, [resoplido] como estaba pensando, no sé si en eso o en qué, todavía no agarré y seguí de largo, sigo de lago y cuando estoy por llegar a avenida eh a la calle Salcedo, Salcedo de un lado y barrió la del lado de Tablada, Salcedo del lado superable.

En ese momento, en ese momento es donde se cayó el cielo, directamente algo sucedió.

Vuelvo a decir, alrededor de las 4 de la tarde, 4:30, discúlpame, 4:30, pues ya había perdido media hora de una forma inexplicable, unas cuadras atrás.

Fue realmente increíble que pocos metros antes de llegar a la fábrica Indiel, el cielo y el ambiente en general cambió.

Y me refiero a que si bien estaba nublado, estaba claro, era un lindo día, pero en ese momento fue como atravesar una puerta [música] donde el día se transformó literalmente en noche.

Se hizo de noche directamente.

Y no quiero resultar exagerado, pero en ese momento todas las luminarias de la calle de estar apagadas ahora estaban prendidas.

era completamente de noche y muchas veces puede pasar que en un día nublado de tormenta, el cielo se pone más oscuro de lo normal y las fotocélulas de las luces de la calle se activan.

Pero acá fue distinto.

Fue de un segundo a otro que todo estaba cambiado radicalmente.

[música] Y ahí sí, no sé cómo explicarlo, pero sentí algo diferente.

No solo me extrañó esto de las luces y la oscuridad, sino que interiormente sentí algo feo.

Hasta recuerdo un zumbido en mi oído derecho, algo que duró varios días.

A lo lejos, después recordando, a lo lejos se veía a la altura de de un edificio que está ahí en el en el video, pero yo calculo que a la altura de Loma, bien Loma Almirador o Ramos Mejía, eh, muy se veía algo extraño, algo extraño que yo lo asocié un OVNI, no no sé qué era, pero como un eh como una luminosidad verde en el cielo, en un agujero que se formó entre las nubes, entre lo nublado que estaba en las nubes se formó, había algo como verde [resoplido] y rosa.

Bueno, pero muy a lo lejos.

No importa, eso yo no lo recordaba porque te digo la verdad estaba y no con miedo porque vuelvo a decir no tenía miedo, pero yo sabía que en algo extraño estaba pasando y muy raro.

Entonces agarré y seguí una escuadra y yo dije, “Esto no pude ser más, esto no, algo pasó.

¿A dónde voy a ir?” Digo, “Si esto se puso de noche.

” Digo, “Yo si se puso de noche, digo, deben ser.

” No quería ni ni asimilarlo, no quería admitirlo de que habían pasado de que seguro que la la hora se había disparado.

Bueno, seguí manejando con una sensación espantosa.

No era miedo, pero no dejaba de pensar e intentar saber qué estaba pasando.

Y por otro lado, lo recuerdo ahora y en ese momento me di cuenta que no quería ver el reloj ni el teléfono porque de alguna manera intuía que me iba a encontrar con la confirmación de lo que estaba pasando.

Aguanté un par de cuadras hasta que frené el auto a un costado y miré el reloj.

No lo podía creer y mucho menos cuando lo corroboré con mi teléfono.

Si te acordás, salí antes de las 4 de la tarde de casa.

A las 4 fue que estaba mirando el 147.

Ahí hubo un tiempo perdido de 30 minutos haciendo tan solo seis cuadras y desde ahí hasta la indiel, que son otras seis cuadras donde no hubo semáforos, no frené, no hubo problemas, fui circulando normalmente.

Fue al pasar por la indiel cuando se hizo completamente de noche y sumando las cuadras hasta que frené no habrán pasado más de 4 o 5 minutos como mucho.

decir que tendrían que ser las 4:35 o 4:40 exagerando, pero cuando miro el reloj no me olvido más, eran las 6:32 de la tarde.

Y aún no termina porque mientras estaba ahí estacionado sin poder creer lo que pasaba, ni siquiera viéndole ahora en mi relojo el teléfono, fue que abrí la ventanilla y le quise preguntar a dos muchachos que pasaban caminando por la vereda.

Fue increíble, pero por más que les grité muchas veces, no me escucharon.

Ni siquiera giraron la cabeza para mirarme.

Parecía que yo no estaba ahí.

Con otra mujer se dio exactamente la misma situación hasta que pasó otro hombre y fue similar.

También le grité varias veces muy fuerte hasta que por fin se giró.

me miró con cara de confundido y recién ahí se dio cuenta que lo estaba llamando.

Incluso me dijo que no me había visto, que lo disculpe.

Y esto, por supuesto que fue raro también porque estábamos a no más de 3 m desde el auto hasta donde la gente caminaba por la vereda, pero me dio toda la sensación de que nadie percibía mi presencia, aunque yo sí los veía todos.

Le pregunté la hora a este tipo y confirmó que todo era real.

Eran las 18:35 en ese momento.

Ahí quedé yoado, quedé helado, helado totalmente.

Me apoyé eh en en mi auto, me apoyé en eh con los brazos en el volante y estuve 10 10 minutos como petrificado mirando mirando a todo eso.

Había me había salido un zumbido en los oídos que yo calculaba que dije unos meses atrás, un año atrás, había tenido un problema de de diito, una gripe que había.

No, nada que ver.

Era un zumbido raro.

Dije, “No puede ser.

” Y yo decía, “10 minutos estuve, no puede ser.

” Agarré y me fui.

Dije, “Bueno, listo, vamos, vamos a volver.

¿Dónde que voy a ir a la a la casa?” Y la casa de repuesto cerraba las 6.

Arranqué y comencé a volver, pero intentando a toda costa esquivar la fábrica Indiel, una fábrica que adoro, pero tenía miedo de pasar y que algo más vuelva a suceder.

Así que volví por otras calles internas, habré hecho unas ocho cuadras y perdí el conocimiento.

Y digo esto porque no recuerdo absolutamente nada de lo que pasó durante esos siguientes minutos, hasta que al parecer recuperé el control.

agarré, lo que me empecé a recordar de vuelta es que estaba a una cuadra o una cuadra y media de Crobara yendo por Colón, que está la escuela escuela donde estudié y y dije, “Esto no puede ser.

” y estaba saliendo, salí, ahí hay un semáforo, salgo a Crovara, hago media cuadra y paro y paro por una eh un poco antes [carraspeo] de una un de de Monteioca o de una de las calles de Villamadero, porque yo el taller lo tengo unas 10 cuadras para dentro Villamadero.

Paré, cuando me bajé, hace cuenta como que estaba cansado, como si hubiera viajado tres o cu horas, lo mismo que cuando te vas de acá Rosario o de acá, de acá Mar del Plata o de acá Sin Nicolás, que yo son viajes que lo hice mucho, ¿eh? O de acá, pero no, o sea, no se podía creer lo cansado.

Digo, ¿cómo estás cansado? Y yo todavía encima todavía eh jugaba, cada tanto jugaba la pelota.

Digo, no, pero el cansancio que tengo no puede ser.

Bueno, dije, esto no, esto es algo increíble.

Nunca creí que iba me iba a tocar.

Me pasaron eh situaciones, o sea, tuvo experiencias paranormales de todo tipo, pero digo, esto lo había escuchado de otras personas hasta que me pasó a mí.

Claro, no lo había escuchado en detalle en otra persona y vi.

Entonces, bueno, ahí subí al auto, me fui al taller, ya se habían ido todos los muchachos, o sea, no queda nadie ni nadie, nadie.

Detalle más que importante es que jamás tuve ni antes ni después algún episodio similar o algún problema de salud.

Como el zumbido continuó durante unos cuantos días más, tuve consultas con un médico y por suerte todo estaba bien en cuanto a mi salud.

Y quiero ser claro en que, por supuesto, que existen variables que pueden ser posibles desde crisis pasajeras de amnesia transitoria o incluso cuestiones relacionadas a la epilepsia que se pueden presentar una sola vez en la vida sin tener ningún tipo de síntoma o antecedente.

Esto es muy importante, pero la realidad es que todo se dio de una manera tan extraña [música] que por más que le busqué una explicación lógica, no la encontré.

Y creo que durante esos momentos de tiempo perdido estuve en algún lugar.

Aunque la pregunta fue y siempre será dónde y con quién.

Acá es es donde empezó todo.

No estaba con la motito, sino estaba con mi auto.

Allí a mi a la izquierda está media cuadra por adelante está lael y a mi derecha, bueno, hay otra fábrica más.

Allá se ve a unos menos de 10 cuadras, menos de 1 km está provincias Unida.

Y acá es donde pasó, justo atrás mío, que se se cerró el se cerró, pasé se cerró el cielo y pasé a otro lugar por un tiempo y acá delante mío eh se encontraba, bueno, esa ese fenómeno verde luminoso arriba que era muy extraño, arriba del edificio que se veía a la altura de mucho, a 4, 5 km, 6 km acá donde está Ramos y una cuadra más adelante acá se puso totalmente de noche, totalmente de estar claro, totalmente de noche y cuando paré unas ocho cuadras siete ocho cuadras para adelante, una cuadra antes de Provincias Unidas eran las 18:30, 32, habían pasado más de 2 horas en en una escuadra que recorrí.

Eh, sí, Andrés, mira, yo me enteré de ese caso, no sé si ahora lo lo dije.

Sí, sí, lo que le pasó alrededor de Visión Superal, hay varias personas que le que pasaron cosas por ahí, pero sí sé que que hay gente que tuvo experiencia y yo también tuve algo así eh cerca de de del club insuperable, pero no es el caso mío acá.

No, no, no, no, no entra mi no mi opinión no vale, pero sí la de la gente que que vive por los alrededores, que yo me enteré de un amigo que que pasaron cosas así, sí, sí.

Alrededor del club de Vicen Superales.

Sí, sí, sí.

Lo que dice esa chica es es totalmente cierto.

Sí, sí.

Amigos, muchas gracias por llegar al final.

Recuerden que en el comentario fijado les dejo el video donde presentamos un caso muy similar y que se dio en esta misma zona lo que refuerza la última teoría, que si bien la parte médica puede y tiene que ser algo a tener en cuenta obligatoriamente, en ese lugar todo da entender que hay algo y que no se puede explicar al menos desde un punto racional.

Nos vemos en unos días y ahora sí les mando un fuerte abrazo a todos.

[música] [música]

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